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Hay artistas que nacen con estrella, artistas que parecen destinados contra viento y marea a perdurar, ya quienes los retrocesos, zancadillas o demoras sufridos en su trayectoria no contribuyen, paradojicamente, a debilitar o expulsar de la cancha de juego, sino a dotarles de mas solera, de mas proyeccion. A avivar la lumbre de su enigma. Siempre, tarde o temprano, les llega su momento. Es el caso de Diego "El Cigala", artista por los cuatro costados, perteneciente a una generacion gitana crecida a los pechos cantaores de Camaron de la Isla y que, en estos tiempos de renuncias y guinhos al espejismo fugaz de la "originalidad" a cualquier precio, en los que cantar por Camaron esta mal visto entre los flamencologos, no solo no reniega de la fuente, sino que la lleva por bandera. Pero Diego "El Cigala", metal y timbre de resplandor propio y alma de aguila errante, es mucho mas que un simple seguidor del catan impartido por el modelo. En Diego acecha y transpira todo el flamenco. En sus maneras elegantes y su mirada de antracita, esta¡ Chocolate, En sus fandangos espeluznantes, esta¡ Manolo Caracol. En sus alegrias y bulerias, esta¡ Antonio "El Chaqueta". Diego "El Cigala' se moja los labios en los manantiales más añejos, en las termas de más probada autenticidad, para expulsar con el motor de propulsión a chorro de su corazón herido la llaga de un mensaje artÃstico destinado a traspasar todas las aduanas del tiempo. Su verdadero nombre es Ramón Jiménez Salazar. Diego ... |